Hablar de la resistencia al cambio es casi como hablar de nuestra necesidad de respirar. Todos, sin excepción, vivimos y experimentamos el cambio regularmente en nuestras vidas, algunos mas que otros, pero todos lo hacemos. Un organismo que no cambia y se adapta está condenado a morir o extinguirse, lo mismo pasa con las organizaciones, los proyectos y los individuos.

Desde el niño que llora en su primer día en la escuela por estar lejos de mamá y papá, hasta la gran empresa que termina en bancarrota por no adaptarse y cambiar, o cambiar muy lentamente, la resistencia al cambio está presente cuando el cambio amenaza con hacernos perder nuestra seguridad y lo que tenemos.

Adaptarse o morir, lo que es lo mismo que cambiar o morir, debería ser el mantra que nos rigiese a lo largo de nuestro proyecto o en la gestión de nuestros negocios. En el mundo de los negocios no hay nada más peligros que permanecer estático.

¿Por qué nos resistimos al cambio?

Pero ¿por qué nos asusta tanto el cambio? ¿por qué nos resistimos instintivamente a cambiar? La verdad es que la respuesta no es fácil, aunque lo parezca.

Cambiar nos obliga a transitar a través de un proceso de duelo por la pérdida de la seguridad que encontramos en lo conocido, por lo tanto, enfrentarnos al cambio nos hace reaccionar instintivamente para defender lo que es nuestro, lo que nos ha costado conseguir con más o menos esfuerzo y, sobre todo, aceptar que lo que ahora hacemos o tenemos puede no ser lo mejor o puede no estar bien.

Entendiendo esto es posible entender también que, dependiendo de la percepción de peligro ante ese cambio, o del tamaño de la pérdida que se enfrenta, la resistencia puede ser mayor o menor, de tal modo que cambiar la marca de detergente que usas será, en la mayoría de los casos y para la mayoría de las personas, generará menor resistencia que tener que cambiar tus hábitos alimenticios.

¿Cómo enfrentar la resistencia al cambio?

De acuerdo, ya entendimos porque se suele presentar la resistencia al cambio y también la importancia de generar y promover el cambio, pero esto no nos ayuda a saber como enfrentar y vencer esa resistencia al cambio en las organizaciones o el trabajo.

Antes de entrar en materia una nota importante: si bien lo que aquí escribo esta enfocado a un contexto profesional de negocios y proyectos, lo cierto es que esto puede ser aplicado en otros entornos.

Todos los procesos y las dinámicas dentro de una organización, con el paso del tiempo, generan cierta inercia que puede ser mayor o menor dependiendo de factores como el tiempo que se han seguido esas prácticas o procesos, la comodidad que sienten las personas por mantenerse en esas dinámicas, el status quo generado por esas prácticas y la auto-confirmación que se encuentra en ellas.

Entender esas dinámicas y los factores que las refuerzan nos permite encontrar el generador de la inercia que mantiene a la organización o el proyecto en la misma ruta. Localizar los generadores de la inercia nos dará la primera pista para vencer la resistencia al cambio.

Este es el punto crítico de un cambio efectivo: cambiar esa inercia y redirigirla en favor del cambio que buscamos generar. Observa cuidadosamente que he usado el término «redirigir». Vencer la resistencia al cambio no se trata de terminar tajantemente con lo que existía e implantar inmediatamente el cambio, ¡no! eso noes posible ni realista.

Del mismo modo que no podemos hacer que un organismo vivo pase de estar enfermo a estar sano de forma inmediata, el cambio en las organizaciones no puede se implementado instantáneamente. Vencer la resistencia al cambio es un proceso que require cuidado e inteligencia en su ejecución. Mientras más pronto se entienda la inercia y los obstáculos para el cambio, más pronto podremos obtener resultados, pero de forma gradual.

Consejos para redirigir la resistencia al cambio

Algunos consejos para lograr vencer la resistencia al cambio:

  • Transforma a la resistencia en agentes de cambio. Esto significa incluir a las personas en el proceso de cambio, permitiéndoles ser parte del proceso tanto como sea posible y no ser simples receptores o afectados por el cambio, intégralos en las discusiones, en el plan de implementación, en la definición de los resultados, atiende y toma en cuenta sus preocupaciones y sugerencias y transfórmalos en impulsores del cambio.
  • Comunica con honestidad y transparencia. No hay mejor forma de generar confianza en lo que intentas hacer que comunicar honestamente los objetivos y las intenciones que originan la necesidad del cambio. ¿Está en peligro el proyecto? Comunícalo abiertamente sin ser alarmista ni exagerar. ¿Existe una oportunidad de negocio? Explica cómo el cambio beneficiará a todos al lograr aprovechar esa oportunidad.
  • Se respetuoso en la ejecución y controla las expectativas. Al momento de ejecutar el plan de cambio se respetuoso acerca de los temores que hacen que las personas se resistan al cambio y no generes expectativas falsas, cuando el cambio sea una realidad tu equipo terminará fortalecido y tu liderazgo será más efectivo.
  • Se firme y ten un objetivo claro. Cuando el proceso de cambio esté en marcha, que por cierto es donde se corre mayor peligro de fracasar, mantente firme en alcanzar el objetivo. Como agente principal de cambio la organización necesita que inyectes seguridad en el proceso, sin embargo debes estar preparado para tomar decisiones rápidas en pos de lograr el objetivo.

Como administrador, emprendedor, gestor de proyectos o cualquier posición de liderazgo, tendrás que abrazar el cambio y entender que tu actividad profesional se desarrolla en un mundo de cambio permanente; tendrás que aprender a moverte rápidamente para no quedar atrás, para defenderte y aprovechar las oportunidad que se te presentan.

Para concluir, una reflexión extraída del ensayo de Javier Lázaro Gaspar titulado «El fin de la inercia«:

«En un mundo en cambio continuo la generación de capacidades individuales y colectivas se convierte en prioritaria y en la única forma de supervivencia a largo plazo. Sin las inercias del pasado, personas, sociedades y empresas debemos apostar por el crecimiento de nuestras capacidades para aprovechar las oportunidades del cambio de paradigma tecnológico, social y empresarial»

Déjame en los comentarios tu opinión acerca de la resistencia al cambio y las experiencias que has vivido con situaciones similares.