Contratar un nuevo empleado es, y siempre debería ser considerado así, una de las decisiones más trascendentales para tu empresa, sin importar el tamaño. ¿Por qué? Simplemente porque la productividad, eficiencia, rentabilidad y muchas otros aspectos del negocio, recaen directamente sobre los recursos humanos con los que cuentas.

Seguramente a tu casa no dejarías entrar a cualquier persona; mucho menos si la seguridad de tu familia y la conservación de tus bienes dependieran de estas personas, ¿cierto? Lo mismo pasa con tu negocio. Es muy importante tomar la decisión adecuada acerca de que personas ingresan a colaborar contigo porque de ellas dependerá, en primera instancia, el éxito en las operaciones de tu negocio. Por eso, la contratación de personal debe ser una actividad fundamental a la cuál dediques el mayor —y el mejor— esfuerzo posible.

Paso 1: Conoce a tu empleado antes de que llegue.

Puede parecer una incoherencia, pero es necesario conocer al empleado mucho antes de que este sea contratado. El primer paso es conocer que tipo de empleado requieres para cubrir un puesto. Esto significa que debes conocer exactamente los requerimientos del puesto a cubrir, lo que incluye:

  • actividades que se deben realizar
  • materiales y herramientas que se utilizaran
  • conocimientos y habilidades para desarrollar las actividades del puesto
  • importancia del puesto (y las actividades) para el negocio en general

Esto te permitirá desarrollar lo que, en términos administrativos, se conoce como análisis de puestos y el resultado será la descripción del puesto. Es de vital importancia llevar a cabo, de la mejor forma posible, esta etapa porque de ello dependerá conocer a la persona adecuada para ocupar el puesto, calcular un sueldo adecuado y preparar una estrategia de motivación de acuerdo al perfil del empleado que se pretende contratar.

Tómate el tiempo que sea necesario para conocer concienzudamente el puesto y sus características. Me ha tocado ver, muchas más veces de las que quisiera, empresarios y emprendedores que minimizan la importancia del análisis y descripción del puesto, y que contratan «al vuelo», sin siquiera detenerse a pensar en la idoneidad de la persona que ingresa a su empresa. Por supuesto junto con esto, también me ha tocado ver, el rotundo fracaso del proceso contratación llevado a cabo de esta manera. Un análisis y descripción de un nuevo puesto no es algo que se haga en media hora.

Paso 2: Descubre dónde se encuentra el empleado ideal y atráelos

Contar con una descripción de puestos detallada y bien cimentada te permite conocer las características idóneas de la persona que necesitas para cubrir un puesto determinado dentro del negocio. Ahora, el siguiente paso, deberá ser determinar en que lugar debes buscar a la persona adecuada.

Esto es tan importante como el paso anterior, porque no sería adecuado buscar, por ejemplo, un ingeniero en sistemas dentro de un colegio de odontólogos. Es necesario seleccionar aquellos lugares —lo que en términos correctos serían las fuentes de reclutamiento— dónde existan mayores probabilidades de encontrar personas con la formación, experiencia y habilidades requeridas.

Es justamente en esta etapa dónde debes valerte de la descripción de puestos para determinar dónde es mas probable localizar a los futuros empleados. Una vez seleccionadas estas fuentes de reclutamiento, deberás diseñar los instrumentos adecuados para atraerlos. Es decir, publicar anuncios, invitarlos directamente, etc. La idea es que la selección de las fuentes de reclutamiento —los lugares dónde se encuentran los futuros empleados— nos provea de una cantidad adecuada de candidatos para realizar un selección satisfactoria.

Paso 3: Diseña los filtros de selección para contratar al mejor

Ya sabes que tipo de empleado necesitas para cubrir un puesto, y también sabes perfectamente dónde deberás buscarlo. Es más, ya cuentas con una cantidad adecuada de candidatos para cubrir el puesto. ¡Excelente! Ahora ¿a qué candidato elegirás?

Para aumentar al máximo las probabilidades de éxito es necesario diseñar y desarrollar los filtros necesarios para seleccionar al mejor candidato posible. Nuevamente entra en juego al importancia de la descripción del puesto. Conocer los conocimientos y habilidades necesarios para cubrir el puesto, te permitirá diseñar pruebas —filtros— para descartar a las personas que no se adecuen a los requerimientos.

Es recomendable —y esto es válido para todos los pasos anteriores— que, si no sabes cómo diseñar este tipo de herramientas, te asesores con especialistas que te permitan lograrlo de la mejor manera posible. Recuerda, contratar un nuevo empleado no es algo trivial.

Las herramientas adecuadas para seleccionar entre los candidatos deben contemplar, entre otras cosas, los siguientes puntos fundamentales:

  • Conocimientos
  • Habilidades
  • Experiencia
  • Actitudes y aptitudes
  • Competencias personales y profesionales

En pocas palabras, no sólo se trata de habilidades y conocimientos, sino también de saber si la persona es «compatible» —por decirlo de alguna manera— con el puesto y con toda la empresa en general. ¿Por qué? porque de nada servirá contratar a la persona con los mejores conocimientos y experiencia si en un breve lapso de tiempo dejará la empresa, o peor aún, no se sentirá satisfecho con su puesto. El proceso de reclutamiento y selección puede representar una inversión considerable —pero fundamental—, pero contratar incorrectamente es, sin duda, excesivamente costoso.

Toma en cuenta que cuando contratas a un empleado, no contratas solamente sus conocimientos y habilidad, sino a toda la persona, con emociones y conflictos. De aquí la importancia de asegurarte que contratas a la persona adecuada para el puesto.


El éxito de una nueva contratación no depende solamente de la selección de la persona y la firma de un contrato. Una contratación exitosa va más allá del proceso de reclutamiento y selección. Es necesario establecer las estrategias de motivación que incentiven a los empleados a comprometerse y comprometer su esfuerzo en beneficio de la empresa y de ellos mismo. En la medida en que tus colaboradores sientan que trabajan para su beneficio, la empresa se beneficiara de su trabajo. Por esto es necesario que cuentes con un plan adecuado de incentivos, económicos y de otros tipos, adecuados a la empresa y sus integrantes.

Recuerda: cuando no cuentas con la experiencia y conocimientos adecuados, es recomendable asesorarte con un profesional. Lo importante es lograr la mejor contratación en beneficio de la persona y el negocio.