Más allá de términos como capital humano, recursos humanos y otros, es imposible negar la importancia del factor humano y su participación decisiva en cualquier negocio.

El factor humano, como parte integral en cualquier actividad que se nutra del esfuerzo de las personas, es uno de los aspectos más complejos, y simples a la vez, que pueden ser clave para el logro de los objetivos. Trabajar con personas no es lo mismo que hacerlo con objetos o conceptos. Las personas sienten y reaccionan, piensan y actúan, y es una labor fundamental de la buena administración prever y considerar los aspectos anímicos y fisiológicos del personal.

Un ingeniero, acostumbrado a trabajar con máquinas, conocerá a fondo las herramientas y la maquinaria de trabajo con las que cuenta para llevar a cabo su labor. Sabrá de sus límites y las condiciones óptimas en las que podrá operar y obtener la máxima eficiencia y productividad de su equipamiento, de tal modo que estará en condiciones de llevar a cabo su trabajo de la mejor manera posible. Del mismo modo es importante conocer, en la medida de lo posible, el personal bajo tu dirección para conocer sus límites y las condiciones necesarias para mantener la motivación y elevar los niveles de satisfacción laboral.

Claro que esto no es tan simple como suena, porque las personas no son tan simples como las máquinas. Cuando un nuevo colaborador ingresa a tus filas, lo hace con un cúmulo de aspectos que forman su carácter y su personalidad. Es tu responsabilidad, como gerente, empresario o responsable de RH, analizar y conocer estos aspectos del personal para diseñar estrategias adecuadas que impacten positivamente en el personal.

¿Que factores son estos? La lista puede ser extensa, pero algunos de los más relevantes y que inciden con mayor frecuencia en el ambiente laboral son la cultura, la religión, la afiliación política, la edad, el estado civil, etc.

¿Por qué conocer estos factores? Por qué a través de ellos es posible incidir directamente en la motivación y satisfacción, alineando los intereses de las personas con sus funciones y ofreciendo las expectativas adecuadas a las metas de cada uno de ellos.

Por ejemplo, las metas de una persona soltera y sin hijos no serán las mismas que la de una persona casada y con niños. Del mismo modo, una mujer casada y con hijos no podrá tener la misma perspectiva que una madre soltera. Conocer y considerar el factor humano del negocio, es acercarte invariablemente a las personas; saber de ellas y entender los factores que les son importantes, y esta es la clave para lograr el compromiso y la lealtad del trabajador.

¿Cómo conocer a las personas dentro de una empresa?

La primera aproximación a conocer y entender a tus empleados es a través del análisis y la descripción de puestos. Sí. Mediante el análisis del puesto podrás determinar con precisión cuáles son las actividades y responsabilidades de un puesto en particular, de tal modo que podrás conocer «el perfil del empleado» que necesitas para cubrir dicho puesto. Claro que el empleado aún no tiene nombre ni rostro, pero sabrás que persona (la personalidad e intereses) debes solicitar.

Mediante la descripción detallada del puesto, la actividad de reclutamiento y selección estará encaminada hacia un mejor puerto; solo restará realizar una adecuada selección para asegurarse de que el puesto es adecuado para la persona.

Pero la labor no termina ahí, de hecho la labor con el factor humano nunca termina. Lo mismo que deben controlarse los procesos y los resultados del negocio, también debe controlarse la productividad del personal, la motivación y la satisfacción, para lo cuál deberás diseñar estrategias que contemplen estos aspectos y que tengan como objetivo mejorar el rendimiento general de las personas.

Recuerda que cuando contratamos a una persona, lo hacemos integralmente: emociones, personalidad, experiencia, aptitudes, actitudes y todo lo que nos hace humanos. Es una utopía pensar que las personas se desprenderán de todos sus problemas (personales y laborales) solo para entregarnos su esfuerzo. Es necesario considerar todos estos aspectos y la forma en que podrían incidir en su rendimiento para desarrollar acciones efectivas que contrarresten y mejoren el trabajo personal.


Imagen destacada: “Workers At Dusk” por Nayeem KALAM / CC-BY-SA