Dirigir tu negocio sin un objetivo claro es lo mismo que recorrer un camino con los ojos vendados. Los objetivos otorgan un sentido a tus acciones, desde las mas sencillas hasta las más complejas, porque en el ámbito de los negocios todas las acciones cuentan.

Establecer objetivos no se trata de una actividad trivial. No es tan simple como decir «mi objetivo es vender más» ni tan complejo que no puedas llevarlo a cabo tú mismo en tu negocio. Establecer los objetivos requiere de una actividad análisis y planeación lo suficientemente profunda como para entender la realidad y las posibilidades de tu negocio y de tu mercado.

Antes de entrar en materia es necesario entender lo que son los objetivos. Por definición, un objetivo es una meta o finalidad a cumplir para la que se dispone de medios determinados. Sin embargo, a pesar de que el objetivo señala la finalidad de los esfuerzos que se realizan, la parte más importante de su establecimiento, es la actividad de planeación y análisis que requiere para establecerlos. Por eso el título de este artículo: el mapa del camino para tu negocio.

Los tres requisitos para establecer objetivos

Establecer objetivos, como he venido mencionando, requiere de una intensa actividad de análisis y planeación de tu negocio. Esto significa que los objetivos planteados, deben obedecer a la situación actual de tu negocio, del mercado y del entorno en el que te desarrollas —explicar esto va mas allá del ámbito de este artículo—. Para plantear un objetivo adecuado asegúrate de cumplir estos tres requisitos fundamentales:

1. Define una acción

Esto significa que tu objetivo debe establecer claramente, a través de un verbo en infinitivo, lo que ha de hacerse: incrementar, disminuir, reducir, aumentar, alcanzar, establecer, etc.

2. Define en términos cuantificables y específicos

Un objetivo no sirve de nada si no se puede medir. La verdadera utilidad de un objetivo se la da su capacidad de ser medido y ser especifico. ¿Cómo saber cuando se ha alcanzado un objetivo si no se sabe exactamente el punto final del objetivo? Para hacer cuantificable el objetivo es necesario proporcionar una cantidad junto con la acción: aumentar un 20% las ventas, disminuir un 20% los costos, vender 100,000 unidades, etc.

3. Define un plazo o fecha límite

Para que un objetivo sea válido debes establecer un periodo de tiempo en el que este ha de alcanzarse. Imagina un gran objetivo de ventas que no indique cuando debe lograrse: ¿en diez años? ¿en seis meses? Un objetivo debe establecer un período máximo de tiempo en el que ha de lograrse para poder decir si lo lograste o no. De aquí la importancia del adecuado análisis y planeación antes de establecerlos.


3 Recomendaciones para definir tus objetivos

Si bien los anteriores requisitos pueden ser cubiertos de forma relativamente sencilla, existen algunas recomendaciones que deberías tomar en cuenta cuando planifiques y establezcas tus objetivos:

1. Desafiantes pero no imposibles

Un buen objetivo debe plantearte retos, pero estos retos no deben ser tan difíciles que sean imposibles de superar. Mantén los pies en la tierra, especialmente cuando otras personas participan en el logro de los objetivos. Objetivos fáciles, que no presentan desafíos, difícilmente lograrán un compromiso por parte de los responsables. Objetivos imposibles, o casi imposibles, provocarán estrés y falta de motivación.

2. Sólo los necesarios

Establece sólo los objetivos necesarios. Nunca tengas más de dos o tres objetivos principales durante cada período planificado. Es prácticamente imposible para tus colaboradores, y para ti mismo, tratar de lograr 20 o 30 objetivos diferentes y mantenerse enfocado en cada uno de ellos. Establece solo los objetivos necesarios que afecten la mayor parte de tu negocio. Es casi seguro que con dos o tres objetivos principales, cubras lo más importante, incluso aquello que cubrirían 10 o más objetivos adicionales.

3. Humaniza los objetivos

Esto es especialmente útil cuando en tu negocio cuentas con empleados y colaboradores. Es tan sencillo cómo entender el porqué de un objetivo desde el aspecto humano. ¿Por qué quieres alcanzar ese objetivo? Sí, la planificación y análisis te permiten establecer tus objetivos. De este modo sabes que necesitas —y puedes— alcanzar más ventas, o mejores utilidades, o ampliar tu mercado, etc. Pero ¿para qué? ¿Sólo por vender más o por ganar más? Dar un sentido humano a los objetivos es explicar el fin ulterior de alcanzar las metas, emparejar el logro de un objetivo con los intereses humanos dentro del negocio. En esto es válido cualquier aspiración personal: aumentar sueldos, irme de viaje, adquirir seguridad, etc.

No se trata de ganar por ganar. Se trata de hacer negocios humanos que te permitan sentirte satisfecho en todos los aspectos de tu vida: lograr más para vivir mejor.


Foto destacada: «The Finishing Line» por Pete / CC BY.