No todo se trata de establecer un negocio o empresa en términos formales; también existe la posibilidad de que te encuentres en situación de prestar tus servicios de manera independiente, ya sea debido a las circunstancias o por una decisión bien razonada. Cualquiera que sea el caso, ser un trabajador independiente es —por lo menos en México— una decisión bastante complicada por muchos factores.

1. Generalmente se carece de seguridad social.
2. Limitado acceso a créditos de vivienda y otros.
3. Ingresos variables.
4. Dificultad para el ahorro.

La decisión de ejercer como trabajador independiente es tan importante como la de iniciar un nuevo negocio, porque deberás analizar cuidadosamente tus capacidades y limitaciones y el entorno en el que te desarrollarás. Sobre todo, es muy importante que establezcas un plan de acción que te permita, en la medida de los posible, desarrollar una carrera y mantener el máximo grado de seguridad y estabilidad posible.

Ahora bien, existen dos modalidades en las que te puedes desarrollar como trabajador independiente:

  1. A tiempo completo. Cuando es la única actividad generadora de ingresos que realizas.
  2. A tiempo parcial. Cuando es una actividad complementaria a tu empleo formal.

En el primer caso deberás considerar que los retos a los que te enfrentas suelen ser mayores. Dado que es tu fuente de ingresos, deberás considerar tu actividad independiente como tu empleo formar, prestando mayor atención al esfuerzo de venta y satisfacción de tus clientes.

Sin importar la actividad que desarrolles, existen métodos u opciones que pueden ayudarte a incrementar tus ingresos y promoverte como prestador de servicios:

  1. Acércate a asociaciones o grupos especializados en tu actividad. Recuerda que ser independiente no es estar solo.
  2. Rodéate de personas que complementen tu actividad. Es decir, genera alianzas con personas que pueden ofrecer un valor agregado en tu producto. La idea es crear una relación ganar – ganar, en donde el cliente, tú y tus colaboradores puedan beneficiarse. Por ejemplo, si eres un diseñador podrías establecer relaciones con impresores que te ofrezcan un mejor precio. Otro ejemplo es, si eres un programador, podrías colaborar con diseñadores que permitan entregar un producto visualmente más agradable, de este modo el cliente queda satisfecho y tu mejoras tu reputación.
  3. Formaliza tu actividad. Ser independiente tampoco significa carecer de acceso a seguridad social, aunque esta sea la tendencia. Puedes formalizar tu actividad y tener acceso a sistemas de ahorro para el retiro, seguridad social y vivienda.
  4. Utiliza las plataformas colaborativas en Internet para promoverte y captar clientes. Existen plataformas que te permiten captar clientes —casi para cualquier actividad— mediante la inscripción de tus datos y la publicación de servicios y portafolios. Ejemplos de esto son Freelancer, Fiverr, Twago y muchas más. La oferta de este tipo de plataformas es muy grande, sin embargo considera que pueden cobrar tarifas fijas o comisiones sobre ventas que, en algunos casos, pueden representar un costo elevado. Todo es cuestión de analizarlas.
  5. Crea un sitio web que sea tan profesional como tu servicio. En estos tiempos, es fundamental que cuentes con un sitio web donde, a parte de poder localizarte, puedas ofrecer información más detallada sobre ti y tus servicios. Un consejo: evita los sitios gratuitos como punto de difusión de actividades profesionales.
  6. Ofrece distintos métodos de pago. Con las tecnologías actuales es muy sencillo ofrecer a tus clientes distintos métodos de pago. Ya sea usando tarjetas de crédito, depósitos, transferencias o pagos en efectivo, las opciones son variadas y existen herramientas muy sencillas de utilizar e implementar para lograrlo.
  7. Considera a tu cliente como el activo mas valioso. Esto significa que ofrezcas a tu cliente la mejor experiencia posible durante el tiempo que prestes tu servicio. No se trata solo de vender, tienes que crear la diferencia en tu servicio para ser la primera opción cuando lleguen las recomendaciones o cuándo se vuelva a requerir el mismo servicio.

No olvides que la planificación es la piedra angular de cualquier actividad, pero especialmente en las actividades económicas. Para evitar sorpresas desagradables planifica tus acciones en la medida de lo posible. Lanzarse al ruedo no significa «que pase lo que tenga que pasar», sino «que pase lo que quiero que pase». Lanzarse a cualquier negocio o trabajo independiente sin adecuado planificación, es como lanzarse al ruedo en un acto suicida.


Imagen destacada: “Frustration” por Peter Alfred Hess / CC BY.